Diario Bite #28: Siempre estás ahí







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 Mi despertar sexual fue tardío. De hecho, logré acumular muchas bromas por tener 21 años, estar en la universidad, tener  amigos tan sexuales y ser la virgen del grupo... 

Lo que ocurrió desde mi 1ra vez hasta que conocí a J, es una historia que no sé si valga la pena contar... Pero sobre J, sí necesito hablarles aunque el cuento inicie en las alturas y luego sea como ver cayendo a alguien en cámara lenta dándose golpes por todos lados y sin querer escuchar el coro de voces que le dicen: "amiga, date cuenta".

A J me lo presentaron un viernes en El Molino, yo celebraba con unos amigos que terminé la universidad (ninguno de ellos era de mi uni) y ese día recuerdo que decidí usar una minifalda muy mini, porque me sentía feliz y dueña del mundo. 

Cuando ya llevaba varios tragos encima, se nos unió S, una de mis amigas de la carrera y la caraja se emborracho de una manera veloz, pero como yo estaba en otra onda no le paré. De repente, S pega un grito y saluda a alguien. Yo solo sentí una presencia magnética detrás de mi y al voltear estaba J, viendome a los ojos y luego a las piernas. S nos presenta y él se acerca lentamente a mi oído, pasando cerca de mi boca y me dice su nombre, ambos coincidimos en que esa fue la primera vez que nos besamos sin siquiera tocarnos. Como él estaba acompañado se fue a otro lado de la sala y en eso S me dice: "Esta es la noche, HOY ME LO VOY A COGER". Y yo solo pensé: "¡Mierda!"

S bebió tanto esa noche, que terminó dormida en la barra, J se acercó a despedirse, me dio un abrazo y se fue. Yo estaba tan relajada que me alejé de mi grupo, fui al medio de la pista y empecé a bailar sola con los ojos cerrados. Recuerdo que sonaba "Siempre estas ahí" de Baron Rojo. De repente, alguien me toma por los hombros, me da vuelta y me da el mejor beso de la vida, sí, de esos que te hace subir una pierna sin que te des cuenta. Cuando me suelta, me sonrie y se va. Luego me doy cuenta que medio Molino me estaba viendo sorprendido, pero es que el beso fue de película. 

Al día siguiente, estaba trabajando desde temprano en un voluntariado y me doy cuenta que tenía varias llamadas perdidas de S y al llamarla me dice con reproche que J la ha contactado desde temprano porque necesita mi número y que si yo quiero salir con él, que ella no tiene problema, pero que le cuente si paso algo. Este "permiso" lo dio con rabia y prepotencia. Y yo le dije que ok, que le podía dar mi número y que aún no lo conocía para saber si queria salir o no con él. En la tarde él me llamó y quedamos en ir al Molino nuevamente esa noche. Esa fue nuestra 1ra salida, estuvimos saliendo durante aprox. 2 años con interrupciones.

La 2da invitación, fue a ver una película en su casa, así descubrí que esas invitaciones nunca son reales. Yo llegué con una falsa inocencia, falsa porque les juro que iba a ver una película, pero depilada porque ajá uno nunca sabe y la atracción que sentía por J era muy animal. Recuerdo que al llegar a su apartamento- en el que vivía con su mamá- me presentó a sus perros y nos fuimos a una especie de oficina, nos sentamos en un colchon y le dio play a la película. No recuerdo cuál película era y creo que no vimos ni 5 minutos porque empezaron los besos desesperados y las manos en todo el cuerpo. Yo estaba lista para él, desde que lo saludé y por ese no necesité tanto preambulo, solo quería saciarme. 

Cuando estuvo desnudo ante mi, me dio miedo porque ha sido el pene más enorme que ha atravesado este cuerpo. Digo atravesado porque las primeras veces, por más delicadeza que él tuviese sentía que me partía en dos y me empujaba el vientre de manera dolorosa. Sin embargo, en el dolor también hay placer y vaya que me satisfizo. 

Estuvimos así durante los primeros meses, sexo todos los días y varias veces, en su cuarto, en el de su mamá, en el pasillo del edificio. Me hice adicta a él y a la forma en que me llevaba al orgasmo, juntos, varias veces, sin tabúes, sin control, con mucha pasión... sin sentimientos, sin compromiso, pero de esto me di cuenta tarde.


De ahí en adelante, nuestra relación fue solo a través del sexo y la manipulación. ¿Los escenarios? Su apartamento y las calles de Altamira en Caracas.


Epílogo:

Dos años antes de esta historia, S trabajaba en una librería en un centro comercial y me dijo que la visitara algún día. Una mañana que tuve libre en la uni, le pedí a L que me acompañara a dicho centro comercial para hacer unas diligencias y cuando nos ibamos recordé que S trabajaba ahí y decidí pasar a saludarla. Al entrar, sentí una mirada desde un balcón que tenía la librería y baja un chico alto, cabello negro, delgado y blanco, justo como me atraen. Y le dice a otra vendedora "yo me encargo", cuando se acerca le pregunté por S y me dijo que ese día lo tenía libre. Él intentó sacarme conversación pero yo estaba muy intimidada, recuerdo que compré minas, como para no perder el viaje. 

Ese fue el día que conocí a J.


- Maga. 

Comentarios

  1. siento que quede a media historia mami, quiero saber mas...

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  2. que? asi no mas? ni las series en netflix se atrevieron a tanto! a esta historia le falta una segunda parte...

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